El fuego espiritual necesita alimentarse día a día. Con el paso del tiempo, las preocupaciones, la rutina o el cansancio pueden apagar la pasión por servir al Señor.
Pero Dios te llama a volver al primer amor: a orar con fe, a servir con alegría, a creer con fuerza. Renueva tu fuego interior recordando quién eres en Cristo y todo lo que Él ha hecho por ti. No dejes que el desánimo apague la llama; aviva el don que Dios depositó en tu corazón.
Versículo:
“No descuides el don que hay en ti.”
— 1 Timoteo 4:14 (RVR1960)
Oración:
Señor, renueva mi fuego y mi pasión por Ti. Que mi vida refleje Tu amor y mi corazón arda por cumplir Tu propósito. Amén.